Tras la imposibilidad de Benjamín Netanyahu de formar una coalición de Gobierno, el Parlamento israelí ha votado disolverse, lo que lleva al país a nuevas elecciones el próximo septiembre. Es la primera vez que se da esta situación desde la creación del Estado, que deberá afrontar grandes gastos para la organización de la elección e importantes pérdidas por un nuevo día no laborable a nivel nacional. La disputa que obstaculizó la formación de una coalición, y que ya había desencadenado la convocatoria anticipada de las últimas elecciones, gira en torno al texto de la ley de reclutamiento al servicio militar obligatorio para los judíos ultraortodoxos. La ley fue exigida por el partido Israel Nuestro Hogar, liderado por el exministro de Defensa Avigdor Lieberman, y rechazada por los ultraortodoxos Shas y Judaísmo Unido de la Torá, todos ellos miembros clave de la coalición que Netanyahu trató de montar. Este intentó mediar entre los partidos en disputa pero todas sus propuestas fueron rechazadas en negociaciones que se prolongaron hasta prácticamente minutos de llevarse a cabo la votación en la Knéset y de expirar el plazo legal para la formación de una coalición gubernamental.
Source: El Siglo de Torreón May 29, 2019 21:45 UTC