“La investigación es una tarea apasionante, tiene mucho de mágico, aunque es pura ciencia, pero sorprende a cada momento. Es un baúl vacío que se llena de piedras preciosas: eso ha sido el Mapa de Popotla”, afirmó la investigadora madrileña Isabel Bueno Bravo al compartir en Puebla los caminos de indagación de este manuscrito indígena novohispano. En su charla, denominada El Mapa de Popotla: el tiempo, la memoria y la materia, la también historiadora señaló que éste es un documento “poco conocido y vistoso” si se compara con otros códices prehispánicos y coloniales. Dichos documentos empiezan en 1655 y terminan en 1701, siendo que “este expediente pertenece al mapa”. También puedes leer: A 87 años de su fundación, INAH publicará la colección Pioneras para reconocer a mujeres
Source: La Jornada February 05, 2026 21:15 UTC