29/12/20170 0Pasadizo secretoDivina conmemoraciónMiguel Rodríguez SosaPor lo que se ve, el consumismo le ha estado ganando la batalla a la Iglesia Católica, pues las festividades para recordar el nacimiento del Niño Jesús precisamente en este mes decembrino, lamentable es el ver que poco a poco ese importante acontecimiento para los católicos está pasando a segundo término, todo por culpa de ese “aliado” principal del comercio mundial llamado Santa Claus; mas sin embargo, triste por igual es reconocer que la jerarquía católica nada ha hecho por contrarrestar este fenómeno que está liquidando y paulatinamente a esa su divina conmemoración. Al menos en México existen cientos o quizás miles de personas que coadyuvan a mantener las tradiciones, a fomentar y trasladar a sus nuevas generaciones de católicos sus variados acontecimientos, pasajes religiosos en los que sustentan su religiosidad y creencias, mas sin embargo es de reconocer que éstos o no han podido, o sus mismos jerarcas religiosos los han dejado solos para contrarrestar esas manifestaciones, que de cierto modo desvirtúen o acaparen conmemoraciones o festividades católicas, como es la propia imagen del Santa Claus sobre el nacimiento del Niño Dios. Entonces, en dónde está toda esa fuerza católica, esa influencia por decir así mundial para intervenir, para sugerir a los gobiernos del mundo el poner un alto a este indiscriminado fenómeno que enloquece a la humanidad como es el de comprar y comprar en lugar de invocar esa divinidad, el participar de ese suceso y correctamente como es la natividad del Niño Jesús. No es por demás recordar que la Iglesia Católica a la que por ser este su principal evento, tiene una estructura tan grande y suficiente para intervenir y quizás lograr el erradicar o el separar esa ya tradicional costumbre, entonces bueno sería que desde el mismo Papa, sus cardenales, arzobispos, obispos, sacerdotes, diáconos, laicos, consagrados, todos en su grado de autoridad o responsabilidad, juntos comiencen a reordenar a su comunidad católica. Esta observación ojalá sirva para que la Iglesia Católica ya no considere esto tan a la ligera y comience a reorganizarse para abatir este duro revés, revés que sus mismos católicos le están aplicando al identificarse más con un personaje creado, fortalecido por la industria del comercio mundial, que con ese sentimiento de alabanza, invocación y festejo, emoción que al menos como católicos se supone deben tener, como es la verdadera adoración del Niño Jesús.
Source: El Mañana December 29, 2017 04:41 UTC