Acabar con los cárteles de la droga no acabará con el consumo ni en Estados Unidos ni en ninguno de los países latinoamericanos. Todos los países, tanto los mencionados como exportadores como aquellos cuyos presidentes aplaudieron como focas el plan Trump, tenemos en mayor o menor medida un problema de consumo. En esta opción el negocio solo cambia de manos y la violencia de lugar (por mí que se lleven ambas cosas). Está bien declarar la guerra a los cárteles, siempre que se haga en conjunto con los países afectados. Ahora sí que no nos vayan a salir como el pacheco que convenció a los amigos de fumarse un gallo.
Source: EL Informador March 09, 2026 15:20 UTC