El PREP acabó con esa práctica nociva y desgastante. Para entender la magnitud de lo que podríamos perder, basta con mirar hacia atrás, hacia los antecedentes que cimentaron nuestra democracia moderna. La iniciativa que, a decir de la propia presidenta Sheinbaum, propone terminar con el PREP nos enviará de regreso a un pasado de opacidad. Una de las peores ideas contenidas en esta reforma es, sin duda, desaparecer el PREP bajo la premisa de que puede ser sustituido por el cómputo distrital. Transmitir digitalmente la información sobre el resultado del escrutinio da una certidumbre que ningún otro proceso manual puede igualar.
Source: Excélsior March 02, 2026 16:24 UTC