Como nos indicó Carlos Yamá en una entrevista al equipo Pueblo Maya: “la vulnerabilidad se da desde que es muy susceptible de que nuestros derechos como indígenas sean violados… Todo aquel que quiera involucrarse en estos procesos tiene que entender que nosotros, como mayas, tenemos derechos. Ese desconocimiento es el talón de Aquiles de toda esta situación, porque esos derechos nos los aplastan a cada rato. Deben entender que cualquier movimiento que quieran hacer nos lo tienen que preguntar de manera previa, libre, informada”. El derecho a el la consulta y al debido proceso en la implementación de proyectos de cualquier naturaleza, posibilitaría, en cierta medida, no vulnerar una secuencia de derechos vitales de los seres humanos y demás seres vivos. Defender el agua ante las megagranjas, saben los guardianes de los cenotes, garantiza la continuidad de vidas dignas, de mayas, no mayas y demás seres vivos.
Source: La Jornada June 13, 2022 13:10 UTC