Ya no estamos únicamente frente a versiones periodísticas o filtraciones sobre una presunta liberación irregular. Porque el problema ya no radica sólo en la liberación, sino en lo que el propio Estado terminó admitiendo y en la forma en que lo explicó. Este eventual Alamazo sería distinto en la forma, pero no menos delicado en el fondo. Eso no equivale, por sí mismo, a una orden de aprehensión vigente en México ni significaba automáticamente la posibilidad legal de detenerla. Y un Estado que sólo alcanza a rozar al crimen, sin someterlo plenamente a la ley, deja de imponer respeto.
Source: El Universal March 20, 2026 19:55 UTC