Su esposa, mamá Lata, la madre de mi madre, jamás volvió a vestir más que de negro. Por principio de cuentas trata de un piel roja. “Póngamelas, doctor —pidió el piel roja—. “Usted es el piel roja al que le trasplanté unas pompas de hombre blanco. Y usted ¿qué hace?”Contestó displicente el piel roja: “Pues se las doy, doctor.
Source: Diario de Yucatán June 06, 2022 14:08 UTC