El pasado abril, Heidy Sánchez llevó a su hija de 17 meses a un control rutinario del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Tampa, Florida. Durante la cita, las autoridades federales le dijeron que iba a ser detenida y que su marido debía recoger a su hija, que aún estaba lactando. Dos días después, Sánchez, de 44 años, que trabajaba como auxiliar de salud a domicilio, fue deportada.
Source: Diario de Yucatán January 24, 2026 08:01 UTC