Un nuevo escándalo de corrupción sacude a Morena, ahora en la Ciudad de México, luego de que el secretario de Gobierno, César Arnulfo Cravioto, fuera exhibido como inquilino de un lujoso departamento propiedad de la Fundación Antonio Haghenbeck. Animalistas afirmaron que la verdadera razón de la intervención fue porque el predio tiene un alto valor para le desarrollo inmobiliario. El secretario de Gobierno es otro morenista sin escrúpulos, ajeno a la austeridad franciscana que pregona la 4T, igualito que personajes como Gerardo Fernández Noroña y su residencia en Tepoztlán. Sus corruptelas le arrimaron otro golpe a su jefa, que prefiere tomar el papel de fusible que debería tener Cravioto. ¿Qué le deberá Clara a su nuevo Noroña, que prefiere cargar con su monserga, antes que correrlo?
Source: Excélsior February 20, 2026 21:26 UTC