La iniciativa de reforma electoral que la presidenta Claudia Sheinbaum deberá presentar en las próximas semanas al Congreso despierta inquietudes legítimas sobre el rumbo democrático de México. No fue una reforma menor ni técnica: redefinió de raíz el sistema electoral. En las antípodas de esa lógica se encuentra la reforma política de 1977. Ésa sí significó una apertura real: amplió el registro de partidos, introdujo la representación proporcional y abrió las puertas a la competencia política. Aquella reforma no fue un accidente ni un error técnico: fue una decisión política consciente para concentrar el poder.
Source: Excélsior January 09, 2026 11:22 UTC