Y la empresa sigue perdiendo dinero a mansalva: el año pasado reportó pérdidas por US$770 millones. Cada minuto que pasa, estima el IPE, Petro-Perú pierde casi mil dólares. Ha quedado claro que la ‘cofradía’ dentro de Petro-Perú, como la llamaba un expresidente de la empresa estatal, peleará con uñas y dientes para defender sus privilegios. El mismo informe publicado ahora, por ejemplo, daba cuenta de aproximadamente US$400 millones en bonificaciones para sus trabajadores entre el 2015 y el 2024. La introducción progresiva de gestión privada y, luego, de capital privado son las únicas soluciones sostenibles y razonables, pero ninguna de las dos vendrá fácil.
Source: El Comercio January 18, 2026 18:42 UTC