De esta manera, el fallo ratifica las sentencias impuestas a Jonny Coico Sirlopu y Vilma Zeña Santamaría, hallados culpables del delito de trata de personas agravada con fines de explotación laboral y esclavitud. Ambos fueron condenados inicialmente en 2018 a 35 y 32 años de cárcel, respectivamente. Estas incluyen montos a favor de los sobrevivientes y compensaciones económicas para los herederos legales de las dos víctimas mortales. A cambio de un pago diario de S/25 y sin ningún derecho laboral, los jóvenes debían ensamblar luminarias de forma manual. Caso Nicolini: dejaron encerrados a sus trabajadores y murieron calcinadosEste fallo es considerado un hito en el sistema judicial peruano, al tratarse de la primera condena firme por esclavitud laboral en el país.
Source: La Republica January 16, 2026 14:50 UTC