En el micrófono se condena el nepotismo mientras a la familia se le coloca en la nómina. Se pregona el fin de la corrupción mientras se nombra al frente de la Administración del INE al contratista favorito. Se comporta como una virreina: la virreina del INE. Es la sensación cada vez más extendida de que la presidenta del INE no actúa como contrapeso del poder, sino como parte de su ecosistema. Está más alineada con el poder que con la ciudadanía, más en sintonía con Morena que con la imparcialidad.
Source: EL Informador February 10, 2026 11:20 UTC