Durante años, la discusión pública sobre el cannabis ha estado dominada por una premisa aparentemente incuestionable: su legalización implicaría un aumento en la criminalidad. Sin embargo, la evidencia empírica acumulada en la última década obliga a replantear esta narrativa con mayor rigor. En materia de delitos violentos, la evidencia disponible no apunta a incrementos sistemáticos derivados de la legalización. Lejos de los discursos simplistas, la relación entre cannabis y criminalidad exige un análisis basado en datos. La evidencia disponible apunta a que la legalización, bien regulada, puede reducir ciertos delitos, aliviar al sistema de justicia y debilitar mercados ilegales.
Source: El Universal March 23, 2026 17:41 UTC