A finales del mes pasado, el mandatario anticipó que su administración acudiría a tribunales nacionales e internacionales si Vulcan se empeñaba en seguir operando la cantera y desoía las propuestas para convertirla en un espacio turístico con cuidado del ambiente. El anuncio del Presidente suscitó la adhesión de grupos ambientalistas de Quintana Roo, los cuales recuerdan que “siempre han denunciado los daños causados por esa empresa a la riqueza cultural y en biodiversidad de la región, pero nunca fueron escuchados". Las autoridades federales ya habían realizado inspecciones ambientales previas al banco de materiales, y se sabe que en al menos una de ellas (efectuada en 2012) se detectaron irregularidades. No pueden soslayarse las grandes dificultades que enfrentará la eventual batalla en tribunales internacionales para demostrar lo que las autoridades mexicanas consideran devastación ecológica perpetrada por Vulcan y su filial. [email protected]Edición: Ana Ordaz
Source: La Jornada June 15, 2022 12:49 UTC