Con la posibilidad de reproducir en cautiverio hasta 50 mil crías de achoque (una de las 17 especies del ajolote en el país), científicos del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (Imipas) en Pátzcuaro, Michoacán, trabajan desde hace una década en la conservación de esta especie. “Nuestro trabajo es mantener cierta cantidad de adultos en existencia para conocer bien su forma de crecimiento, desde etapa larvaria hasta juvenil, y asegurar que no haya tanta mortalidad”, afirmó en entrevista. En Michoacán hay dos especies endémicas de ajolote, una es el achoque, ambystoma dumerilii, originario del lago de Pátzcuaro; el otro está en la laguna de Zacapu, ambystoma andersoni, conocido como jaguar por sus motas negras. Hernández mencionó que entre las principales amenazas para el ajolote están las especies invasoras, la contaminación, exceso de tóxicos en los cuerpos de agua, sequía y erosión. A esto se suma que, por su alto valor nutrimental y propiedades curativas, por décadas los pobladores lo usaron de alimento.
Source: La Jornada February 06, 2026 04:51 UTC