Pese al constante ruido político, el Perú ha sabido mantenerse como un destino aún atractivo para las inversiones extranjeras. Y para ello ha sido clave, entre otros aspectos, la fortaleza macroeconómica y monetaria que el país ostenta. “Ya somos inversionistas en el Perú, en puertos en el Pacífico, junto a inversores locales”, comenta Mora a Día1, en referencia al capital que el fondo estadounidense destina mediante Global Infrastructure Partners (GIP) junto al Grupo Tramarsa. El ejecutivo destaca que, más allá de los ciclos políticos, siguen viendo al Perú como una apuesta atractiva de inversión a largo plazo. Según las proyecciones de BlackRock, la IA puede aportar un impulso de 1,5% al crecimiento global mediante ganancias de productividad, estimando que ello ampliaría los ingresos de toda la economía en US$1,1 billones anuales.
Source: El Comercio April 11, 2026 17:35 UTC