No sonaba fácil que Uruguay, país respetuoso del derecho internacional, acceda a una solicitud de asilo diplomático cuando en el Perú no hay persecución política. Hay, sin embargo, otras consideraciones que Uruguay podría haber considerado: no sustraer de la justicia a un investigado –como muchos otros– por corrupción. Fue muy extraño que el documento oficial que presentó el gobierno peruano a Uruguay el 20 de noviembre omitiese una mención de esta Convención. Obligaciones que habrían puesto a Uruguay –o a cualquier país– en incómoda posición de haberlas soslayado. Si no lo está, seguramente será requerido Uruguay pronto por fiscales de Perú o Brasil para que lo haga en cumplimiento del art.
Source: La Republica December 06, 2018 11:37 UTC