Durante su instancia en Israel, el presidente de Argentina, Alberto Fernández, evitó toda polémica o profundizar sobre temas sensibles, y solo tuvo dos reuniones bilaterales formales con las autoridades anfitrionas: el presidente israelí, Reuven Rivlin y el primer ministro de ese país, Benjamín Netanyahu. El jefe de Estado realizó su primer viaje oficial el martes 21 de enero al país de Medio Oriente, en la marco de la conmemoración del 75 aniversario del Holocausto, una ocasión en la que mantuvo un perfil bajo. “Para eso hay que ponerse de acuerdo con los acreedores y con el FMI”, advirtió. Fernández aseguró que la muerte del fiscal Alberto Nisman no fue un tema de discusión en ninguna de las dos reuniones. El mandatario regresó a Buenos Aires con una renovada buena relación con Israel y una gira europea con una agenda cargada y mucho más política que la que mantuvo en Jerusalén.
Source: La Republica January 26, 2020 03:00 UTC