Manifestó que los daños que sufrió el hospital hacen incosteable su rehabilitación, y no hay recursos que alcance para su reconstrucción. “Los daños que sufrió el área de cuidados intensivos, pediatría y los quirófanos fueron los detonantes, por lo que a nivel estatal se determinó su cierre definitivo”, dijo. Mientras que la postura de cero atención a las personas que no sean derechohabientes del IMSS se mantiene en pie, afirmó el doctor Alejandro Soto Villa, director del Hospital de Zona No. 11, ya que la alta demanda médica que se tiene en el instituto rebasa al cuerpo médico, lo que hace imposible recibir a más gente. En este sentido, el Ayuntamiento se declaró incompetente por lo que los neolaredenses deberán de hacer frente a sus gastos médicos.
Source: El Mañana December 28, 2017 15:22 UTC