Las otras son suficientemente grandes que no pueden quedar suspendidas y se depositan en el suelo y en objetos de nuestro entorno. Sin embargo, si una persona entra en contacto con esas superficies contaminadas y se toca la mucosa de ojos, nariz o boca, entonces, hay un considerable riesgo de infectarse. En ambientes cerrados, con una corriente moderada de aire, duran suspendidos unos 40 segundos. Por eso la ventilación en oficinas, aulas, cines, auditorios… es fundamental para disminuir el tiempo de suspensión de los aerosoles. Cuando no lo utilizamos se reduce la probabilidad de protección, o de no infectarnos, hasta en 20 por ciento.
Source: La Crónica de Hoy June 09, 2022 02:22 UTC