"Estábamos bien en ese momento", cuenta la alpinista con destellos en los ojos. En la "complicada ruta" hacia la cima avanzaron a tientas. Su nariz se volvía blanca y después las manos y los pies", contó la alpinista, que fue quien envió un mensaje de alerta. En su delirio pensó que venían a traerle "té caliente" y que para agradecer el gesto tenía que entregar un zapato. El final ya es conocido, fue evacuada hacia Islamabad el domingo y volvió a Francia el martes en la noche.
Source: El Mañana February 01, 2018 14:15 UTC