Con sus grandes amigos Luis Cardoza y Aragón y Lya Kostakowsky, don Pablo se acercará a toda una potente red de intelectuales, artistas y dirigentes populares comprometidos con las luchas de América Latina. Es así que González Casanova forjará amistad con Pablo Neruda, quien también lo mantendrá informado sobre los detalles y particularidades del proceso en Chile. Apenas unas semanas después de haber renunciado a la UNAM, en noviembre de 1972, a petición directa de Allende, don Pablo participará haciendo contactos y relaciones para el histórico viaje que el presidente chileno realizó en diciembre del mismo año a México. Don Pablo destacaba de Allende su congruencia, de hacer lo que decía y a lo que se comprometía: “Usó la palabra como anuncio exacto de la acción”. Hoy Allende y don Pablo caminan por las grandes alamedas de la historia, y más temprano que tarde los pueblos de nuestra América recorrerán esa senda que ayudaron a trazar ellos y tantos hombres y mujeres más.
Source: La Jornada September 10, 2023 17:45 UTC