Dicha situación, advirtió Domínguez, sería muy preocupante, tomando en cuenta que “el estado ya está sobredensificado, y meter esta reforma en donde (los empresarios) pueden pagar por no dar más espacio de áreas verdes o de conservación, es un error grande. Además estarían invadiendo una facultad que le corresponde a los gobiernos municipales”. Con la reforma, únicamente se está atendiendo los intereses de los empresarios, no los de los ciudadanos”. Aunque las autoridades estatales anunciaron que van a realizar una consulta pública sobre el tema, “son como llamados a misa, porque finalmente hacen lo que se les da la gana. No se toma en cuenta que los ecosistemas donde se hacen los desarrollos urbanos tienen un límite y ya se rebasaron”.
Source: La Jornada February 11, 2018 17:03 UTC