Ya México ha tenido que imponer un arancel del 50% a las importaciones chinas y de otros países, incluyendo autopartes. Estados Unidos no quiere automóviles chinos ensamblados en México. El perjudicado será el consumidor norteamericano y el propio México, pero vaya usted a hacerle entender. Si Estados Unidos quiere producirlo todo, requerirá cobre. Se requiere formar un grupo de análisis estratégico de alto nivel para identificar oportunidades y riesgos en esta batalla geopolítica que nos agarra al centro del tablero.
Source: El Comercio January 24, 2026 20:23 UTC