Durante su gestión como gobernador, Adán Augusto tejió una red que se extendió más allá del sureste. Hernán Bermúdez Requena era el secretario de Seguridad Pública de Tabasco, el amigo de décadas, la mano derecha de Adán Augusto con vínculos añejos con el crimen organizado. Ahora Adán Augusto no se va castigado, se va a reactivar esa red para las elecciones del 2027. Adán Augusto fue más que un funcionario; fue el hermano, el cómplice, el símbolo de cómo el partido que prometió el cambio terminó replicando lo mismo que juró erradicar. El nombre de Adán Augusto López ya no está sólo en esta historia, lo acompañan los hijos de su principal protector: Andy, Gonzalo y José Ramón López Beltrán.
Source: Excélsior February 02, 2026 18:16 UTC