El asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse, el miércoles, exacerbó la crisis institucional en la que este país caribeño estaba sumido. El Poder Ejecutivo haitiano, brutalmente debilitado por el asesinato del jefe de Estado, ha puesto a prueba a los otros dos, el legislativo y el judicial. Jovenel Moïse no organizó nuevas elecciones parlamentarias desde que llegó al poder en 2017 y los mandatos de los parlamentarios haitianos expriraron sin que se haya designado sucesores. "En cuanto a la Constitución, no hay posibilidad de encontrar una solución (a la actual crisis política) porque Jovenel Moïse y su equipo se habían encargado de desmantelar todas las instituciones. El gobierno haitiano en funciones pidió a Estados Unidos y la ONU que envíen tropas a Haití para ayudar a asegurar sitios estratégicos, como puertos y aeropuertos, y que no sean saboteados tras el asesinato de Jovenel Moïse.
Source: El Universal July 11, 2021 04:05 UTC