En los años sesenta era impensable que tales reclamos fueran escuchados. Así también pienso en las demandas de los recientes paros en la Universidad Nacional Autónoma de México relacionadas en parte con la inseguridad que viven los estudiantes. De ahí que la sociedad haya apoyado la marcha estudiantil y haya rechazado toda muestra de violencia por parte de los porros. En el México de 1968, estas manifestaciones no habrían sido posibles. Aprovecho este espacio para expresar el agradecimiento que le tengo al Instituto Nacional Electoral que hasta el día de ayer fue mi centro de trabajo.
Source: La Crónica de Hoy October 01, 2018 03:33 UTC