A 30 años de la firma de los Acuerdos de San Andrés, la situación de pobreza y marginación en Chiapas no solo no ha cambiado, sino que empeoró con la incursión de grupos de la delincuencia organizada, quienes tienen el dominio en el estado y la frontera con Guatemala y Belice, lamentó el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí. En Chiapas, señaló, se sumó la expansión de grupos del crimen organizado en una dinámica compleja que impone economías ilegales, desplazamientos forzados, reclutamiento y despojo y se entrelaza con cacicazgo y redes de poder local. Lo firmado en Chiapas fue producto de una lucha trascendental que evidenció que la marginación era una lógica persistente que debía terminar. Lo firmado en Chiapas, concluyó, fue producto de una lucha trascendental que evidenció que la marginación era una lógica persistente que debía terminar. Sin embargo, ni las reformas legislativas posteriores ni las políticas públicas planteadas recogieron plenamente el espíritu de esos debates y la efervescencia social que los acompañó.
Source: La Jornada February 17, 2026 17:20 UTC