Pero estamos hablando de éste: un problema que ha resultado difícil, estudiado, manoseado y utilizado para otros fines. AMLO le dijo a Azucena Uresti el jueves que era “relativamente fácil” poner fin a la corrupción el país. No lo veo fácil, ni relativa ni absolutamente, pero sí estoy de acuerdo con lo que él añadió en la entrevista: “Si queremos acabar con la corrupción, si ese es el propósito, no debemos quedarnos empantanados en el conflicto”. Si se trata de cambiar, es imposible darse el lujo de ser gobierno de choque. Aunque lo relativamente fácil de acabar con la corrupción está por verse, más nos vale que funcione.
Source: Milenio November 24, 2018 09:11 UTC