El resto del dinero, denuncia Coello, se desvió: “Eran 670 mil pesos (adicionales) que estaban legalmente destinados a beneficiar a niños y ancianos seris, según el contrato de donación”. Y de acuerdo con los lineamientos que tenía “México, Cultura para la Armonía”, los recursos sólo podían otorgarse a instituciones estatales de Cultura o asociaciones Civiles que eran donatarias autorizadas. Estos cuatro rubros suman los 670 mil pesos que si se añaden a lo destinado al taller realizado por Coello dan el total de la donación: un millón 310 mil pesos. Durante ese periodo nunca llegó al taller un diseñador gráfico —como había prometio la Secretaría de Cultura—. ¿Para qué recibe recursos para Imprevistos por más de 93 mil pesos, por Diseño metodológico —por 314 mil—, por una Evaluación —por 196 mil 500— y por Operación —65 mil pesos—?
Source: El Universal March 25, 2019 06:11 UTC