Pablo González Casanova inició un cambio profundo que pudo hacer de nuestra universidad la vanguardia ética y académica de América Latina, pero fuerzas internas y externas se lo impidieron. Don Pablo por el contrario, llega a la centena firme en sus trincheras, admirado a escala continental y temido aún por los poderes del país. En el retén a la entrada de la comunidad, un riguroso grupo de jóvenes milicianos realizó la revisión a don Pablo. A partir de su renuncia, González Casanova se dedicó a construir una universidad menos material pero profunda. *En la foto, Pablo González Casanova en el Foro Social Mundial 2008, en ciudad de México, 22 de enero de 2008María Meléndrez Parada/ archivo de La Jornada
Source: La Jornada April 20, 2023 02:24 UTC