El especialista en sexualidad digital explica que los prototipos de aparatos para tener sexo son una realidad, “si bien algo toscos y poco sofisticados, pero pronto se producirán copias cada vez más similares a los humanos”. Si podemos amar a personas que no sienten lo mismo por nosotros o que han dejado de querernos, ¿acaso no podríamos enamorarnos de un robot? “El robot no nos podría amar y, sin embargo, esto no tiene por qué ser indispensable. Éstas saben que los robots no son auténticos seres humanos, pero tampoco creen que sean simples máquinas. En este caso, las personas quizá seguirían enamorándose de robots, pero vivirían ocultos por miedo a ser juzgados y, sobre todo, castigados”.
Source: La Jornada May 16, 2023 21:28 UTC