Las tensiones entre Estados Unidos, Irán e Israel escalaron el 28 de febrero de 2026, cuando lanzaron una serie de ataques y operaciones militares contra Irán, desatando una guerra activa en Medio Oriente . Desde entonces, analistas internacionales han advertido que el conflicto podría expandirse si otras potencias globales se involucran directamente. Si Rusia y China decidieran apoyar militarmente a Irán contra Estados Unidos e Israel, el conflicto podría escalar rápidamente a un enfrentamiento entre grandes potencias. Tanto Estados Unidos, Rusia y China poseen arsenales nucleares, por lo que cualquier enfrentamiento directo entre sus fuerzas armadas generaría preocupación global por una posible crisis estratégica. En el ámbito diplomático, la intervención de Rusia y China podría profundizar la división entre bloques geopolíticos.
Source: Excélsior March 13, 2026 00:37 UTC