Si Claudia Sheinbaum es, como presumen varios cuadros de su partido, la presidenta más popular de la historia reciente del país, entonces no necesita someterse a una revocación de mandato. La figura pierde sentido cuando no existe una crisis generalizada de legitimidad ni un reclamo ciudadano masivo para activarla. Estas cifras colocan a Sheinbaum en niveles de respaldo ciudadano claramente elevados. Además, la revocación de mandato no debería ser un escenario para amenazar a la Presidenta, ponerla en riesgo o convertirla en objeto de politización permanente. Si Morena impulsa esta figura desde el interior, entonces también caben las preguntas: ¿están realmente insatisfechos con el gobierno de su propia Presidenta?
Source: El Universal January 15, 2026 13:33 UTC