La desesperación por encontrar un tratamiento alternativo que contrarreste el COVID-19, motivó que parte de la población hiciera uso de la ivermectina, provocando una automedicación masiva sin ningún tipo de control sanitario. En ese marco, la National Geographic Society ha otorgado financiamiento para una evaluación del impacto en el medio ambiente del uso masivo de la mencionada droga veterinaria cuya protección contra la COVID-19 no tiene el sustento científico adecuado. “Se ha demostrado el efecto tóxico que tiene este medicamento veterinario sobre diferentes seres vivos como moluscos, peces, algas, entre otros. “El estudio iniciará en Lima, pero ya estamos en conversaciones con otras instituciones dedicadas a la investigación para abarcar otras regiones del país. Por ejemplo, la Universidad Nacional de Cañete y la Universidad Peruana de Los Andes de Huancayo también participarán.
Source: Peru21 January 13, 2021 01:41 UTC