Esas historias poco conocidas sobre una de las 100 mil personas que un día durmieron mexicanas y al siguiente, despertaron estadunidenses. Una patria de tan sólo 27 años, sin gobierno estable y menos, escuela pública con clases de historia nacional, sin pasado común para resguardarse. Mujeres autónomas, que apoyen firmemente la igualdad para que sea realidad el acceso a derechos para todas, todos, todes. Leila Cobo: “Celebramos sin reserva las raíces mexicanas de Ortiz. Pero celebramos aún más el que su música logra traspasar los límites de su origen para tocar nuestras fibras comunes de humanidad”.