El martes por la noche, el presidente Donad Trump dio el discurso del Estado de la Unión más largo de la historia de Estados Unidos, en el que insistió en que había liderado un “cambio radical” durante su primer año de mandato, a pesar de que los votantes pierden la confianza en su gestión de la economía. En sus declaraciones, que duraron una hora y 47 minutos, Trump presentó pocas políticas nuevas y, en cambio, pareció disfrutar de la teatralidad del momento. Aprovechó la oportunidad para tachar a los demócratas de “locos” por no apoyar o aplaudir sus prioridades, especialmente en materia de delincuencia, migración y economía.