¿Sucederá lo mismo en Irán, una vez que los ataques israelíes terminaron con la vida de quien estuvo al mando durante casi cuatro décadas? Parecería que la apuesta es lograr cambios en el régimen que modifiquen radicalmente la proveeduría de petróleo a China. El escenario mexicano no escapa del nuevo pragmatismo global. Vale la pena preguntarse, ¿conviene a Estados Unidos un reacomodo pragmático “gatopardista” (que todo cambie para que siga igual)? Sirvan estas reflexiones para entender que, mientras en el mundo los valores democráticos pierden espacio frente a la concreción de un utilitarismo ramplón, México tiene en su fuero interno una oportunidad de oro: relanzar su acuerdo social.