Aunque su figura alcanzó notoriedad internacional en la última década, los antecedentes penales de Oseguera Cervantes se remontan a principios de la década de 1990, cuando fue detenido en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico. En ese momento fue capturado junto con su hermano, Abraham Oseguera Cervantes, alias “Don Rodo”, por su participación en la distribución de estupefacientes, específicamente heroína, en territorio estadounidense. A pesar de la sentencia de cinco años, Oseguera Cervantes permaneció en prisión durante 36 meses. Posteriormente, Oseguera Cervantes formó el Cártel Nueva Generación, que creció de manera sostenida hasta convertirse en una de las estructuras delictivas de mayor alcance nacional e internacional. Tras el arribo de los elementos de seguridad al sitio donde presuntamente se encontraba, Oseguera Cervantes fue abatido.